>
Vaya al Contenido

Te Descubrí Manipulándome

Escuela Iberoamericana de Coaching
Publicado de Karla Croce · 19 Julio 2020
Esta historia inicia con los recuerdo de una conversación, palabras que me tocaron el alma y me llenaron de grandes preguntas, aquí les dejo una pequeña parte de sus palabras:
“Karla: Abrí lo ojos una mañana y me encontré haciendo algo que no quería, varias acciones que no se parecían  a mi,  me descubrí siendo manipulada por mi madre, creo que no es nuevo, creo incluso que no es la primera vez que me dejo, no lo sé, lo que si sé, es que quiero que me ayudes a  hacerlo distinto”
Durante esa conversación y toda la historia sentía el dolor, la rabia, miedo, remordimiento de esa hija,  entendiendo que durante el proceso pueden existir muchas  emociones.  
Hablar sobre la manipulación o el creer que alguien nos está manipulando es una interpretación, dicho en lenguaje de coaching  es un juicio, sustentado posiblemente en ciertas acciones que logran dar base al  pensamiento, a un gran úmero de emociones y a un accionar muchas veces condicionado.  
Veamos algunos ejemplos:
  • Letizia que en una discusión telefónica con su esposo le dice que ha estado llorando por el daño tan terrible que le causa discutir con él, sabiendo que él entra en culpa ante sus lagrimas y termina disculpándose por cosas que no hizo para que pare de llorar.
  • Patricia que como amiga busca sembrar discordia entre el grupo de flamenco y su maestra a fin de que la directora de la academia la elija a ella para ser la segunda al mando, en el acto de fin de año.
  • Johan que como Gerente ofrece de manera descarada a su empleado un ascenso que no tiene considerado darle  que  lo dejan anclado al cargo, pues conoce la necesidad  que dicho empleado tiene.
  • El padre que le recuerda dramáticamente a los hijos el gran esfuerzo que hizo años atrás, las noches sin dormir por guardias  o simplemente ciertas restricciones en su vida en aras de que sus hijos hoy lo visiten todos los fines de semana así sea desde la culpa.
  • El joven que logra que su novia inicie una vida sexual a su lado, aún cuando ella no esta lista, pues asoma  la posibilidad de dejarla ya que el requiere vivir este aspecto con ella y lograr asustarla.
La lista puede ser grande y una manera de mirar si estamos manipulando las situaciones o a nuestras personas  es reflexionar en  que manipular es hacer que el otro haga, diga o sienta algo que, en condiciones normales sin la manipulación, no se darían.
Es introducir la mano en el proceso, sea químico, sea psicológico, sea físico, sea emocional, ejemplos:  Manipularon  los resultados, se  manipuló la data, se manipuló el producto, se manipuó la concepción.
Hay algo vital en todo esto, el que lo ejecuta, es decir el manipulador, está bastante claro con lo que quiere, esta firme en los  resultados que quiere conseguir y su inclusión no es inocente, por el contrario, carece de inocencia lo que hace, dice y omite para conseguir lo que necesita o quiere.
Es complejo para el manipulador cuando los resultados no salen según lo que esperaba, es tortuoso y en algunos casos agudizan sus estrategias causando un clima relacional que debe ser poco amable para él o ella.
Es decir, que el manipulador tiene bastante consciente el tablero completo de ajedrez o al menos cree que tiene el poder para controlar dichas piezas y dicho tablero.
Digamos que tanto el dulce manipulador o aquel más egocentrista tiene tendencia al control, son personas muy inteligentes, sagaces y bastante conectadas con sus emociones y las del otro.
¿Qué es lo opuesto al controlar?
Fluir, soltar, confiar, reconciliarse con la magia de los cambios de las relaciones.
Es hacernos esta pregunta. ¿si yo no lloro, si yo no miento, si yo no recuerdo el sacrificio, si yo no amenazo con abandonar, si yo  no me hago el pobrecito, el que no puedo sin tí, esta persona  haría esto?
Creo que si la respuesta es no, la gran invitación es entonces a fluir con lo que ocurre sin tales acciones, es frenar direccionar el curso de las cosas  y buscar una vía mas luminosa para relacionarse y lograr lo que se desea.
Es bueno preguntarnos:
¿Podré  como padre invitar a mi hijo a visitarme -porque lo extraño y amo– de  una manera más sana y que le cause ganas de venir a verme?
¿Podré hacer que mi supervisado no pierda la constancia y siga brillando sin engañarlo?
¿Podré no llamar a mi esposo para decirle que lloré, si no en paz y desde el amor que le tengo hablarle, para que juntos pasemos la página?
¿Será posible que por amor yo espere el tiempo de mi novia a vivir la sexualidad, sin que yo le diga que la dejaré, pues la amo y es un espacio especial de ambos?  
Es fluir con la danza de lo que somos cada uno, es mejorar y sumar desde un espacio mucho más luminoso,  donde reconsidere entonces meter la mano .
¿Cuáles pueden ser los peligros de manipular a otro?
Mientras el manipulado este en su punto de ceguera cognitiva,  danzando en la habitualidad y en su curva emocional causada por el proceso, todo estará en un “ orden vivible”  y sigue siendo controlable.
Creo que el peligro empieza en el momento en el que el manipulado se da cuenta.
El punto de quiebre es cuando el manipulador es descubierto, ahí se vive mucha decepción, se vive dolor y es un cultivo para la rabia, que pone en riesgo el valor de esa relación, las bases de la confianza y hace que el propio amor tambalee.
Una rabia en doble dirección, rabia hacia ese manipulador que muy posiblemente sea una persona de impacto en nuestras vidas y mucha rabia propia por habernos dejado.
Hacia el otro se puede crear una brecha relacional importante,  un deseo de mantener distancia con ese otro que, inteligentemente, logró que hiciera cosas que sin sus estrategias no habría hecho.
Y propio, por no tener un espacio de mayor centro, un espacio de firmeza, por  no tener incluso un espacio de consciencia más elevado, poder pre-visualizar lo que estaba ocurriendo y por ultimo un espacio de mayor valor propio para “parar” sin miedo.
Recordemos que el  manipulado en el fondo gana algo en ese rol, esa ganancia puede ser, desde lo más existencial como no enfrentarse a la soledad o al rechazo, evitar el conflicto y la confrontación,  ganar amor, atención o no sentirse una mala persona al no ceder, por mencionar algunas.
Creo que el amor no manipula, creo que el amor no solo busca lo suyo y que desde ahí podemos parar, tanto el que lamentablemente tiene la habitualidad  de “meter la mano” para que suceda lo que quiere, como aquel que ha tenido la incompetencia de quedarse a que el otro lo obtenga.  
Algunas vías para hacerlo diferente.
  • Parar en amor, en amor firme y empezar de nuevo, estés manipulando o seas manipulado se puede parar incluso por  amor profundo a la relación.
  • Poner la mirada en lo que quiero transformar, no mirando en lo que hace el otro, enamorándome del proceso de cambio personal.
  • Si manipulas busca ayuda, para reinventarte  nuevas maneras de ser y hacer que te generen relaciones más fluidas, y más confiadas en el devenir natural de la vida.
  • Sube tu estima si eres manipulado, cree en ti en tu valor propio , saca tu voz  incluso para pedir ayuda y aprender a estar más conectado con lo que quieres y enamórate de los limites.
  • Ten paciencia al proceso, dale chance a que aquello que hemos sembrado en esa relación y donde el tiempo va a dar los resultados solos.
  • Cree, cree que es posible salir del ciclo, cree que la danza en cualquier relación es de dos y no es necesario que sea de uno solo. en compañía se llega mejor a cualquier lado.
Cierre este escrito en reflexión y en muchas ganas de hacer lo que me corresponde en mis relaciones, en sembrar sólo aquello que quiero recoger. Feliz domingo.




Praceta Barahona Fernandez, #2, -2.
Loures, Lisboa. Portugal.
2670-525.
Tlf. +351 968 920 994
Creado por Portuniglia Web Design Agency, Portugal.
Regreso al contenido